El objetivo de esta tesis es dilucidar qué significa y si es posible “pensar con los oídos” en y a partir de la filosofía de Adorno. Para ello, se articulan tres ejes: el primero de ellos [“Primera parte”] consiste en un análisis de la constitución de la teoría del conocimiento en el proyecto adorniano a través de su crítica a la tradición filosófica. Tal análisis culmina en la articulación del significado del contenido de verdad como lugar donde convergen la filosofía y el arte y de la verdad como crítica a la adecuación. Ya se apuntan ahí las líneas fundamentales de la importancia de la música para su teoría del conocimiento. Éste es el tema principal del segundo eje [“Segunda parte”], donde se delinea la relación específica entre conocimiento y música a través de algunas de sus constelaciones principales. También se presenta una de las tesis de este trabajo, a saber, que el intento de hacer converger la filosofía y la música que había guiado a Adorno hasta la década de 1950, comienza a verse frustrado al entrar en contacto con compositores del entorno de los Cursos Internacionales de Darmstadt. De este modo, se irán mostrando, primero desde un prisma exterior (cómo se accede, entiende, analiza o experimenta la música) y más adelante interior (qué elementos constituyen específicamente el fenómeno sonoro) los cambios en tal convergencia entre filosofía y música que derivan, en realidad, en una divergencia. Ésta es fundamental para entender el tercer eje [“Tercera parte”], donde se analiza el potencial de tal divergencia y se concentra en la especificidad de ese “pensar con las orejas”. Éste consiste en pensar qué elementos tiene la música (y más generalmente lo sonoro) que puedan rearticular al conocimiento filosófico, constituido en base a un marco de tensión entre presencia y representación y lógicas visuales. Se trata de explorar, por tanto, las posibilidades de la verdad no proposicional en sentido enfático, marcadas por la retirada del protagonismo de lo visual como marco desde el que se han articulado las formas de conocer en la tradición filosófica occidental. Para ello, nos concentramos en la crítica a la racionalidad en Adorno y en su propuesta en Dialéctica negativa del “materialismo sin imágenes”.